Nutrición de temporada que acompaña el proceso
La mesa se llena con lo que la tierra da: hojas verdes, raíces dulces, legumbres reconfortantes y frutas fragantes. Planificamos desayunos estables en energía, almuerzos livianos y cenas que favorecen reposo. Hidratación constante, sales en días calurosos y meriendas simples tras sesiones. Comer así no es una regla rígida, sino un diálogo con el propio cuerpo. Compartimos recetas breves, ajustables y sabrosas, para sostener energía sin sobresaltos y con placer genuino.